El sistema de refrigeración de un coche funciona con un circuito de compresión cargado de fábrica con gas refrigerante (normalmente R-134a). Un dato importante es que este fluido funciona en circuito cerrado, esto quiere decir que no se consume ni sale del sistema en ningún momento.

Cuando nos hablan de gases, es normal que nos vengan a la cabeza los gases combustibles (gas natural, butano, etc…) donde sí existe un consumo y es necesario reponerlos. No es así en el caso de los gases refrigerantes, si falta gas en una instalación de aire acondicionado es sencillamente porque existe una fuga.



Si el aire acondicionado de nuestro coche proporciona menos refrigeración que habitualmente existen varias posibilidades:

  • Filtro del habitáculo sucio o tupido: la solución sería cambiar o limpiar el filtro, operación sencilla.
  • Problemas eléctricos: relé térmico del ventilador, fusibles, etc. Habría que investigar un poco más.
  • Circuito frigorífico con falta de gas: tenemos un fuga de gas sí o sí.

Si nos encontramos en este último caso, tendremos que pensar en la magnitud de la fuga, si hemos ido perdiendo potencia frigorífica poco a poco la fuga será más pequeña, si ha dejado de enfriar de repente la fuga será mayor, pero siempre existirá una fuga.